Fue un 19 de abril del año 1943.
Por calendario judío era Pesaj.
El Ghetto de Varsovia se estaba vaciando.
De centenares de miles que lo integraban hacia 1940 cuando los nazis lo
impusieron, quedaban apenas unas decenas de miles.
No es necesario explicar a qué se debía la
considerable disminución numérica.
La Solución Final -eufemismo que describe
la intención de exterminio y su realización contra el pueblo judío- estaba en
marcha.
Era el principal objetivo de Hitler -aunque
no siempre los textos e historiadores lo enfaticen como debiera ser- junto a
otro: el «lebensraum», el espacio vital.
Otro eufemismo que por un tiempo pretendía
esconder los deseos de conquista por parte de los nazis.
A un grupo de jóvenes judíos de Varsovia
finalmente le quedó claro cuál era el objetivo hitleriano respecto de nuestro
pueblo. Se cayó la venda de los ojos.
Y se formó la Organización Judía
Combatiente.
Combatientes. Algunos centenares, hombres y
mujeres. Jóvenes en su mayoría.
Muchos de ellos pertenecientes a tnuot,
movimientos juveniles sionistas; también había bundistas y comunistas.
Algunos nombres son más conocidos, otros
permanecerán en el anonimato para siempre.
Pero todos ellos, TODOS cumplieron un papel
muy relevante en esta historia.
Si no eran los jóvenes ¿pues entonces
quién?
Con todas las diferencias que podía haber
entre ellos, se dieron cuenta en esa situación límite como NUNCA LA HUBO en la
historia judía que, perdido por perdido, no quedaba otra que luchar.
¿Para conseguir la victoria? NO. No era
posible.
Pero sí luchar por la dignidad y por el
honor del pueblo judío.
¡Y una vez más por su libertad!
Ya había habido algo así como un inesperado
«pre-levantamiento» de los jóvenes judíos en el Ghetto de Varsovia en
enero de ese mismo año.
Pero el momento decisivo fue el 19 de abril
de 1943. Coincidió con una de las noches de Pesaj.
En esa fecha comenzó la revuelta.
¿Los jóvenes judíos combatientes eligieron
esa fecha a propósito? No lo sé.
De
todos modos lo que importa es que, al igual que en el relato de Pesaj,
nuevamente luchábamos por salir de la esclavitud…en la semana que coincidía
con Pesaj.
El comandante Mordejai Anielewicz -veinte y
pico de años- y sus jóvenes compañeros lo comprendieron finalmente.
El destino estaba marcado.
No había ni habría ayuda, ni del cielo ni
de la tierra.
Tuvieron que enfrentarse no solamente a la
barbarie nazi, en ese momento aún en su apogeo militar, sino que también a la
oposición (también interna), indiferencia y a la pasividad: tanto a la terrenal
como a la celestial…
No hubo aqui «mano fuerte y brazo
extendido». No hubo milagro.
No se abrieron las aguas de ningún mar…
Lo que SÍ hubo fue la resistencia -en las
condiciones más precarias que uno realmente se pueda imaginar- de centenares de
jóvenes judíos; nuevamente, como otras veces en el pasado pero esta vez en el
peor contexto posible, éramos pocos, muy pocos, contra muchos.
¡Y a pesar de todo y de todos, la rebelión
comenzó!
Al llevarla a cabo, estos jóvenes héroes
cumplían con el KIDUSH HAJAIM: la santificación de la vida.
Como lo dice el historiador Israel Gutman
(él mismo estuvo allí) la rebelión del Ghetto de Varsovia fue «el primer
levantamiento urbano en la Europa ocupada por los nazis y entre los
levantamientos judíos el que más duró…»
En los años más terribles de la larga
historia del pueblo judío, uno de los hechos más destacables es la resistencia:
tanto pasiva como activa. En cuanto a
esta última hubo varios casos: en ghettos, bosques, incluso, increíblemente, en
campos de concentración y exterminio.
Ademas del Levantamiento en Varsovia.
Pero este último -entre otras, por las
razones que expresa Gutman- pasó a ser singular y especialmente emblemático. De
un enorme valor simbólico.
Cuando dentro de pocos días conmemoremos
una vez más Iom Hashoá ve Hagvurá (Día del Holocausto y del Heroísmo ) esta epopeya seguramente
tendrá, como siempre, su lugar en la recordación.
En la milenaria historia del pueblo de
Israel hay un antes y un después del Levantamiento del Ghetto de Varsovia.
Página de gloria escrita con letras de oro.
Levantamiento del Ghetto de Varsovia- Página de heroísmo en la larga historia del pueblo judío.
19/Abr/2017
Lic. Rafael Winter (Rufo)